No es no y sí es sí
Te explico que el mundo sigue igual que hace más de dos mil años. Seguimos venerando falsos dioses y las mujeres siguen siendo moneda de cambio para guerras o intereses económicos. Seguimos siendo condenadas por ser mujeres, por ser débiles, por ser histéricas, por no tener capacidad, por ser "demasiado mujer", por mostrar nuestro cuerpo, por hablar, expresar opinión o incluso por querer aprender. Seguimos siendo violentadas en casa y fuera de ella. Seguimos viendo como el hombre ejerce su poder sobre nosotras y la justicia lo defiende. Seguimos viendo como el mundo nos da la espalda aunque seamos las madres de sus hijos. Seguimos viendo como la vejez nos deja atrás mucho antes que a los hombres. Seguimos pariendo con dolor y soportando la carga de nuestros supuestos pecados. Nos repiten frases como no me obligues a hacerlo, ves lo que has conseguido, tu tienes la culpa, no crees que no debes salir así a la calle, no vayas sola, ten cuidado, eso tú no podrías hacerlo... No...