Y me desperté con esta imagen en la mesita del hospital. No podía contener las lágrimas. Era lo más bonito que nunca me habían regalado, fue tu gesto más tierno hacia mí y siempre te lo agradeceré. Hace una década y un día que desperté de la operación que me liberó del cáncer de mama que me habían diagnosticado hacía poco más de medio año. Ese día aparece en mi expediente médico como el primer día libre de cáncer. Así que ese día empezó mi vida de nuevo. Todavía quedaba lucha por delante y un montón de sesiones de radioterapia y de Herceptin , pero lo más difícil lo habíamos superado. Qué bien que tenía una vida para estrenar. Valió la pena ese nuevo despertar, me dio un futuro increíble por delante. ¡Qué sabía yo todo lo que me esperaba vivir en estos 10 años! Cómo imaginar toda la dicha que me esperaba y que los malos momentos serían fugaces, lecciones de la vida maravillosa que me esperaba. Aprender a dar las gracias, a agradecer con el alma a todos y cada uno de los que ...
Celebro del día internacional del Cáncer de Mama, des de antes de que me diagnosticaran. Nunca me ha gustado el rosa, pero al tener a alguien muy cercano luchando contra la enfermedad me hizo tomar conciencia. De eso hace mucho, mucho tiempo, pero ella me enseñó el coraje que yo necesitaba y la certeza de que la lucha vale la pena, aunque la enfermedad te venza . Así que estas palabras también van dedicadas a ti, Lolo. Gracias por haber sido una gran maestra y gracias por darme una hermana de la vida. El universo nos pone junto a personas que tienen algo que enseñarte y algo que les debes enseñar. Así que este día se lo dedico al mantra del Hoʻoponopono . Lo siento mucho . Soy 100% consciente de mis actos y, por lo tanto, lamento haberte hecho daño intencionada o inconscientemente. Perdóname . Todo lo he hecho des del amor, si te he herido te pido perdón. Te perdono por el daño que me has causado, consciente o inconscientemente. Te amo . El amor conq...
Me miraba des del asiento de enfrente en el bus. Me sonreía. Cruzamos varias veces las miradas cómplices y las sonrisas. Después de media hora se acercó a mí. Parecía que quería decirme algo, se me aceleró el pulso e imaginé su voz susurrando. Me pasó un papel: "contesta el teléfono, por favor, ese tono es insoportable." Me quité los auriculares y contesté de mala gana. Sueños rotos en medio segundo.
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