15 noviembre

de cómo celebrar 3 aniversarios... uno de vida, otro de muerte y otro de amor.

Vida: unos 36 otoños sin aspavientos. Regalitos y regalazos. Celebraciones íntimas unas adelantadas y otras transoceánicas. Entre Gintónics, caipirinhas de Morango y vino frío. Galleguiño riquiño. El último en llegar, ahora el único para celebrar.

Muerte: Nos abandonaste a nuestra suerte sobreviviéndote. Luchador a brazo partido. Minero de los sentimientos. Escritor en ratos libres. Nos dejaste sin timón ni timonel. Sin reconocernos nos hablabas de nosotros mismos. No pudiste elegir otra fecha para que no se nos olvidase tu marcha. Sin ruido. En la camita, junto a tu mujer. Tus arrugas surcamos para buscar la sabiduría. Hombre del sur que vino a morir al norte. Lo festejamos a tu manera, en el bar, levantando la copa: "por los que se quedan".

Amor: nos quedamos con las ganas de las bodas de platino. Celebrasteis incansables los casi 65 años de matrimonio como si fuese el primero. Enamorados como chiquillos. Notitas de amor en la mesita de noche para cuando se despertaba la abuela. Arroz con conejo y mesa de gala. Unos novios de pelo cano avergonzados de darse besos en público. Abrazos de pasión a los 90. Pupilas dilatadas al miraros. Ejemplo de constancia. Cuando no la reconocías le decías: Señora no se ofenda, pero tengo una mujer que es lo mejor que me ha podido pasar en la vida y la amo como el primer día. Y ella, que no ha conocido otro varón, te sigue acariciando en sueños y te busca en la cama, para que le calientes los pies.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Luchando '13

Hoʻoponopono / 11 años de lucha activa contra el Cáncer de Mama

Y sonreiremos a la luna